La terapia del sonido consiste en el uso adecuado y conciente de la energía del sonido para promover el bienestar en el ser humano y también la expansión de su conciencia.

La curación a través del sonido se basa en la premisa de que toda la matería está vibrando en frecuencias específicas. 

Durante una sesión, el cliente se tumba en la camilla y es trasportado por el sonido, experimentando un estado de relajación profundo en él que el cuerpo hace los reajustes necesarios para armonizarse en todos los niveles del ser.

Una sesión puede incluir diapasones, cuencos tibetanos, pin armonizador, crótalos, flautas nativas de frecuencia solfeggio...En todo caso, sólo utilizo instrumentos y no añado ningun tipo de música de fundo.

Cuando hago referencia a las frecuencia solfeggio, me refiero a las frecuencias de sonidos originalmente utilizadas por los Gregorianos, para la sanación a través de sus cantos.

Las frecuencias solfeggio incluyen seis frecuencias:

UT-396Hz...para liberar el miedo y la culpabilidad.

RE-417Hz...para deshacer las situaciones y facilitar el cambio.

MI-528Hz...para reparar el ADN.

FA-639Hz...para la conexión y las relaciones.

SOL-741Hz...para el despertar de la intuición.

LA-852Hz...para volver al orden espiritual.

Los beneficios que se pueden experimentar a raíz de una sesión:

-Alivio del estrés y la ansiedad.

-Mejora de la concentración.

-Mejora de la creatividad.

-Mejora de la visión.

-Equilibrio de los hemisferios cerebrales.

-Restablecimiento del equilibrio del sistema endocrino mediante la vibración de la hipofisis o pituitaria.

-Alivio de la sinusitis y los dolores de cabeza.

-Estímulo de la actividad de las ondas Alfa o meditación profunda.

-Aumento de la energía por medio de la estimulación del líquido cefalorraquídeo.

-Equilibrio y limpieza de los chakras y del aura.

-Fácil acceso a la intuición y la conciencia superior.

No es necesario estar enfermo para absorber los enormes beneficios y la transformación que se obtiene mediante el sonido.

Un sesión puede ser de gran ayuda en todos los casos anteriormente escritos; así como en ancianos; en personas que quieran trabajar y mejorar su energía; en niños con deficit de atención, hiperactividad, trastornos mentales...

Una sesión puede durar aproximadamente una hora, aun que varia siempre según la necesidad de la persona.